El ácido hialurónico es una sustancia que nuestro organismo produce de forma natural y que se encuentra principalmente en la piel. Su principal finalidad es la de retener agua, proporcionando hidratación y volumen. Con el paso del tiempo, esta sustancia se va perdiendo y el organismo reduce su capacidad de regenerarla.
El ácido hialurónico se encuentra en su estado natural sin reticular. Sus moléculas, de tamaño microscópico, no se unen y circulan libremente actuando a nivel superficial para hidratar y darle más elasticidad y capacidad de regeneración del fibroblasto en la piel. Debido a esta característica molecular, se puede combinar con algunas vitaminas que ayudan a recuperar la piel. Las hidrataciones con ácido hialurónico consisten en la aplicación inyectada de ácido hialurónico no reticulado, que solo proporciona hidratación a la piel y no volumen.
Habitualmente se requieren varias sesiones (entre 3 a 5 sesiones) para obtener los mejores beneficios y resultados.