La rosácea es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, de causa desconocida, que afecta a millones de personas en todo el mundo, siendo más común en mujeres. Habitualmente se localiza en la piel de la cara, aunque también puede afectar a los ojos, y más raramente a otras localizaciones como tronco o cuello. Se manifiesta como un enrojecimiento inicialmente transitorio, y que aumenta con determinados estímulos como calor, ejercicio, exposición a comidas muy calientes, picantes o licores.
En estadíos más avanzados el eritema se hace persistente, con aparición de dilataciones vasculares (telangiectasias) y a veces granos rojos y con pus (pápulas y pústulas).