El molusco contagioso es una enfermedad vírica de la piel que provoca la aparición de pequeñas protuberancias o “granitos” de color rosado o de color piel. Es una infección vírica bastante inocua que sólo afecta la piel y no pasa a otros órganos, y no suele causar síntomas.
El virus se aloja dentro de la protuberancia y es muy contagioso, especialmente entre los niños, que son especialmente susceptibles a esta infección.